¿Qué le conviene realmente a tu empresa?
Liquidez
Compra de contado o financiamiento:
El desembolso es alto al pagar de contado.
Arrendar:
Mantienes el capital de tu negocio al evitar el pago de contado y tienes el dinero disponible para enfrentar imprevistos o invertir en proyectos de mayor rentabilidad.
Deducibilidad fiscal
Compra de contado o financiamiento:
Al comprar el equipo, la ley te obliga a deducirlo mediante porcentajes anuales (depreciación), lo cual es más lento.
Arrendar:
El beneficio fiscal es inmediato cada mes, acelerando la recuperación de la inversión a través del ahorro de impuestos.
Obsolescencia
Compra de contado o financiamiento:
El beneficio fiscal es inmediato cada mes, acelerando la recuperación de la inversión a través del ahorro de impuestos.
Arrendar:
Renuevas tus equipos constantemente, dependiendo del tipo de activo y el plazo puede ser desde cada año.
Impacto en tu balance
Compra de contado o financiamiento:
Si tu empresa tiene mucho pasivo financiero, se considera “muy apalancada” (con mucha deuda), lo que puede hacer que:
1 – Los bancos te nieguen nuevos créditos
2-Tus tasas de interés sean más altas por el riesgo
3-Tu rentabilidad sobre activos se vea diluida.
Arrendar:
Al no ser dueño del equipo, tu balance se mantiene “limpio” de deuda (pasivo financiero), lo que mejora tus razones financieras para pedir otros créditos. Solo verás una salida de efectivo en Bancos contra un aumento en Gastos o Pagos Anticipados.